10 December 2008

Suma y sigue la violencia contra periodistas en Latinoamérica

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En muchos países latinoamericanos, los periodistas ejercen su profesión bajo riesgo permanente, exponiendo su vida ante continuas amenazas por parte del crimen organizado y ante otras acciones derivadas de diversos grupos sociales y económicos, interesados en acallarlos.
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En muchos países latinoamericanos, los periodistas ejercen su profesión bajo riesgo permanente, exponiendo su vida ante continuas amenazas por parte del crimen organizado y ante otras acciones derivadas de diversos grupos sociales y económicos, interesados en acallarlos. Así se desprende de los variados trabajos presentados por los reporteros que asistieron al reciente curso sobre Periodismo en Ambientes Hostiles, organizado por la SIP en Campo de Mayo, Buenos Aires, del 23 al 28 de noviembre 2008. “Es en medio del fuego cruzado donde los periodistas del estado de Sinaloa tienen que realizar su trabajo”, testimonia Eduardo Valdez Verde, reportero del diario Noroeste, de Culiacán, México. “Amenazados por un lado por narcotraficantes y sus gatilleros, y vigilados y hostigados por policías estatales, federales y militares que lo mismo obstruyen el paso de un reportero, que privan su libertad a un fotógrafo para despojarle su equipo y borrarle las imágenes”. Daniel Salinas Basave, periodista de Frontera, Tijuana, Baja California, México, asegura que recordarán al año 2008 como la época en que el chaleco antibalas se transformó en un instrumento de trabajo para los reporteros de su diario. “Hoy estamos viviendo en el ojo de este sangriento huracán que arroja cada día racimos de muertos en presentaciones cada vez más dantescas…En este escenario y con las corporaciones policiales superadas o descaradamente infiltradas por criminales, es como se ejerce el periodismo en Tijuana. En la portada de nuestro diario hay un espacio permanente, un cintillo superior en donde aparece el número de muertos de la jornada, que siempre se incrementa a punto de cierre de edición. Seis o siete diarios. Alguna vez fueron 18”. Por su parte, Alberto Arizmendi, consultor editorial del diario mexicano Noreste, Poza Rica, Veracruz, escribió: “Poza Rica ya no es una ciudad tranquila. Hace seis años, cuando Noreste inició la aventura, las preocupaciones y la vida de esta región eran otras. No se trata de la capital del estado, sino de un enclave petrolero donde el nivel de vida es un poco más alto. Aquí ahora ningún periodista quiere ser héroe. Hay autocensura. Se publican diariamente notas relacionadas con el crimen organizado, pero no las de la región. De algún modo, al decir de un colega de Chihuahua, estos grupos han comenzado a determinar la agenda informativa local…Aquí todavía no superamos el marasmo. No estábamos preparados para cubrir esta realidad. No logramos entenderla”. Mientras, en Paraguay, la reportera investigativa Brigitte Colmán, del diario Última Hora, informa que los periodistas del interior del país, “deben sobrevivir expuestos a reacciones que provocan sus publicaciones, soportando los ataques en ciudades y pueblos dominados por las distintas mafias: política, de la droga, de las grandes entidades binacionales, los narco-ganaderos, los grupos económicos, donde el Estado estuvo ausente por tantas décadas”. “Para los periodistas peruanos, el ‘boom’ de las explotaciones mineras y petroleras en el país ha dado origen en los últimos años a conflictos entre las empresas extractivas y los lugareños”, relata Noreña Peralta, redactora de El Comercio, de Lima. “Ello ha supuesto en la mayoría de los casos, batallas campales, destrucción de infraestructura, bloqueo de vías, muertos y heridos. Para los periodistas, además del riesgo ético que implica la cobertura de estos hechos, hay un evidente riesgo físico. Dichos enfrentamientos suelen darse en zonas inaccesibles de la selva peruana”. “La función periodística en Venezuela es cada día considerada de alto riesgo, debido a la polarización política que ha vivido el país en los últimos diez años”, escribe Luis Eduardo Borjas, reportero de Notitarde, de Valencia, Venezuela. Así continúan los impactantes testimonios de los periodistas que asistieron becados por la SIP al curso en Argentina. Todos están reproducidos íntegramente en la página www.impunidad.com, haciendo clic en Cursos – Contenidos.

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